viernes, 22 de octubre de 2010

Guns and Roses - Appetite for destruction

GUNS AND ROSES

Appetite for destruction

1987 - Geffen Records.


Frente al éxito irrefrenable de Guns N´ Roses, que ya se empezaba a vislumbrar en todo el circuito musical estadounidense, y con un contrato discográfico firmado, después de algunas demoras en la grabación del disco debut de la banda, finalmente el 31 de julio de 1987 salió a la venta el LP “Appetite For Destruction”.
El impacto inicial, no fue muy bueno, debido a que el hard rock de aquella época estaba dominado por las bandas en un estilo "ablandado" más cercano al pop con gran base en la imagen (pelos batidos y ropas con brillos) como Bon Jovi y con versiones aggiornadas de bandas clásicas como Iron Maiden, Whitesnake y Judas Priest que modificaron sus ropas y peinados para acoplarse a la movida.
Los Guns proponían una imagen más cruda, sin tanta producción, es por eso que de movida les costó que les prestasen mayor atención a pesar de los pelos batidos que muestra Axl Rose en el video del primer corte del álbum "Welcome to the Jungle". Finalmente el disco terminaría imponiendo su calidad superando todo prejuicio, por la calidad de sus canciones.


Los Guns se impusieron también porque no traicionaron su esencia, el álbum refleja lo que era la escena de Los Ángeles en aquel año. Las canciones traen al disco lo que los músicos vivían a diario en las calles de su ciudad. De hecho Izzy Stradlin es el único de los Guns que termiinó la escuela secundaria. Duff Mc Kagan, a quien rara vez se lo podía ver sobrio durante los días de "Appetite", confesó que su pancreas estallaba ante el menor acontecimiento. La dependencia a las drogas de Steven Adler que hacían mella en su forma de hablar pero no en su manera de tocar, el "salvajismo" de la imagen y el estilo de Slash que lo llevaron a un sonido incomparable y las letras de Axl que hicieron de "Appetite" un disco con el que la gente se identificó.
"Appetite" puede ser encajado en una sola palabra: rebelión. Capturando todo lo lo que el rock tiene a su alrededor: el sexo, las drogas, la violencia y otros temas tabú son tratados en él con una naturalidad creíble. Axl Rose se convirtió en el prototipo del chico malo, el y su banda estaban fuera de control por entonces.
Las distintas influencias de cada uno de los músicos hicieron de la mezcla un cóctel explosivo: Izzy trajo el estilo Stone, la batería de Steven Adler tiene un estilo que retrotae a Kenney Jones de los primeros discos de los Faces, Duff Mc Kagan aporta con su bajo el toque punk usándolo como un instrumento líder y no solo como base. La manera de cantar de Axl que lo lleva desde los gritos agudos de Rob Halford hasta los bajos de Morrison combinados con una manera hipnótica de moverse y la guitarra de Slash que parecía traída de los 70 con su salvaje imagen. Los Guns eran mucho más que la suma de sus miembros.
El disco fue editado por el sello Geffen Records, la producción e ingeniería estuvo bajo la supervisión del reconocido ingeniero Mike Clink, que en aquel momento también trabajaba para músicos de la talla de Ozzy Osbourne. El mismo fue grabado en los estudios Rumbo Studios, Take One Studio y Can Am Studio, y la mezcla se realizó en Media Sound, Nueva York, bajo la supervisión de Steven Thompson y Michael Barbiero.
No obstante, antes de la publicación del long play, como suele suceder en los lanzamientos de nuevas bandas a nivel mundial, se presentó a la agrupación ante el público británico, para evaluar la repercusión del nuevo proyecto. Automáticamente, después de aquellos conciertos realizados en el Marquee de Londres, comenzaron los escándalos que siempre han envuelto a la banda.
De inmediato, la prensa los encasilló como “basura, desagradable y enfermos”. No obstante, los problemas no terminaron allí. Una gran controversia surgiría a raíz de la portada elegida para el disco debut de la banda.

La tapa original del disco


Para la salida de aquella placa Guns N´ Roses, o mejor dicho W. Axl Rose eligió como portada del disco una pintura del polémico artista plástico Robert Williams, en la que se puede apreciar a un robot que acaba de violar a una mujer en un callejón, y sobre ellos un monstruo que parece surgir del interior de la tierra misma, para observar el hecho con la más placentera de las malicias.
Se dice que todo comenzó cuando Rose, mientras daba vueltas por una típica tienda de Los Angeles se topó con la ilustración de Williams en una postal. La obra del artística plástico se titulaba “Appetite For Destruction”, y Rose quedó impresionado frente a aquella postal, por lo que inmediatamente decidió que ese debía ser el dibujo que ilustrara la portada del disco próximo a editarse, y que llevaría por nombre el mismo título de la pintura de Williams.
Estaba seguro que aquello iba a revolucionar el mundo del rock and roll, y en cuanto le propuso su idea a sus compañeros, estos no tardaron en aceptar la propuesta. Pero aún quedaba un punto por resolver: que Robert Williams aceptara la propuesta de la banda.
En aquella época Robert Williams ya era un reconocido y prestigioso artista, y una leyenda en el mundo del comic. Williams había formado parte de la revolución cultural de los años 60s, y había sido el cofundador de la revista “Zap!”. Por tal motivo, no es de extrañar que el dibujante no se sintiera atraído por la proposición de aquella desconocida banda del circuito hollywoodense, ya que en aquel entonces Guns N´ Roses era uno de los tantos grupos que deambulaban por los bares nocturnos de Los Angeles. W. Axl Rose decidió comenzar a llamar a Williams para hacerle el ofrecimiento, a lo que el artista parecía negarse rotundamente. Entonces, Williams comenzó a esquivar las insistentes llamadas del cantante.
A pesar de que una de las reglas de oro en el entertaiment señala que no hay que agobiar a aquel a quien se desea convencer de algo, Rose, que hasta aquel momento se había alimentado de las calles e ignoraba cualquier tipo de diplomacia siguió insistiendo. Ante la negativa absoluta del dibujante, el joven vocalista se presentó un día en la puerta del domicilio de Williams, dispuesto como fuera a solucionar el asunto. Robert Williams recuerda de aquel sorpresivo encuentro: “Axl Rose, en mi puerta. Lo primero que pensé‚ fue que era tan sólo otro gay travestido. Guns N’ Roses aún eran unos completos desconocidos”.
Después de una tensa conversación, el dibujante terminó por decirle a Rose que se sentía halagado por su interés, pero que de todas formas no deseaba que su ilustración apareciese en la portada de ningún disco. No obstante, el vocalista siguió insistiendo hasta que finalmente le ganó por cansancio, y Williams cedió. El artista recuerda: “Le dije a Axl que se iba a meter en problemas. Dije que sí pero sabía que habría problemas. Ninguno de los tipos de esa banda era capaz de expresarse demasiado bien. Así que me echarían a toda la prensa encima cuando tuviesen que defenderse. Y eso fue justo lo que sucedió la prensa acusó a Guns N’ Roses de hacer apología de la violación, y los Gunners se limitaron a decir que era una ilustración de Robert Williams, y que quien tuviese dudas sobre su significado podía consultarlo con él”.
Apenas editada la placa, las disquerías de todo el mundo se negaron a vender el disco por considerar ofensiva su portada. Esto los obligó a cambiar la imagen de la tapa, pero incluyeron la obra dentro del libro que acompaña al álbum. Muy pocos fueron los afortunados que lograron adquirir una copia del álbum con su portada original, hoy convertida en pieza de colección, con un precio invaluable. No obstante, la portada del disco no significaba nada en comparación a las polémicas canciones que aquella placa contenía.
A ese respecto, el Comité de Defensa de la Moral Pública de los Estados Unidos comenzó una demanda tratando de impedir la venta de la placa. Según dicho comité el disco contenía canciones “violentas y de fuerte carga sexual”, que no eran aptas para jóvenes.

 

Las Canciones


Sin duda el éxito del álbum radica en la calidad de las canciones que lo integran. Hay una consistencia acústica y lírica que hace de éste algo casi cercano a la perfección. El disco comienza con los acordes punzantes de una canción que con el tiempo se ha convertido en uno de los himnos de la banda: “Welcome To The Jungle”. La energía de la voz incomparable de W. Axl Rose se encuentra apoyada por los poderosos riff de Slash, que intentan ilustrar cada una de las palabras de esta canción que surgió de una experiencia personal del cantante, y ya todos nos sentimos en medio de la jungla. Al respecto, el cantante destacó: “Escribí esta canción en Seattle. Es una ciudad grande, pero al mismo tiempo, todavía es una ciudad pequeña comparada con Los Angeles y las cosas que uno puede aprender… yo sólo escribí mi visión de L.A. Si alguien viene de un pueblo y quiere encontrar algo, puede encontrar cualquier cosa que quiera en L.A.”
La famosa frase que da comienzo a la canción y dice “Sabes dónde estás? Estás en la jungla nena, y vas a morir”, surgió de un episodio vivido por Rose durante sus primeros días en Los Angeles. “Una noche yo estaba durmiendo en un parque y un tipo negro se acercó a mí para robarme. Luego, antes de irse, me dijo: “Sabés dónde estás, nene? ¡Estás en la selva! ¡Y Vas a morirte!” Por eso decidí ponerlo en la canción.”, manifestó el cantante.
Por su parte el guitarrista Slash, comentó: “Esa canción era una declaración de principios, para nosotros era como decir “Bienvenidos al mundo de los Guns N’ Roses”. Sabemos que ese mundo no era para todos, pero lo deseamos”.



El segundo corte del álbum se titula “It´s So Easy”, canción que fue compuesta en conjunto con el desaparecido West Arkeen. Esta canción, que refleja las influencias punk en la banda, transmite una dureza única, y nos hace conocer la versatilidad vocal de Rose, que nos sorprende yendo de los tonos más fuertes a otros más suaves. Al respecto, el vocalista comentó: “Canté en una voz baja porque eso marca claramente la actitud de la canción. No es algo que realmente haya pensado, sólo quise cantarla así. Las personas preguntan por qué no canto de esa manera en muchas canciones y eso es porque canto así sólo cuando la canción lo merece. Es decir, cuando merece ser cantada de forma diferente que otro material. Este es un tema duro, firme, simple, y con toques punks que mecen la canción”.
“Nightrain” es el tercer corte que estalla en el long play, y nos conduce a un viaje a toda velocidad a través de excesos, por medio de una melodía vibrante y una voz explosiva. ”Voy cargado como un tren de carga, volando como un avión…” comienza la canción y ya desde sus primeras palabras nos muestra el sentido de sus estrofas; un tren nocturno, es decir un viaje lleno de excesos y a toda velocidad.
“Out Ta Get Me” es el nombre de la cuarta canción del álbum, y en ella la banda nos muestra su bronca hacia esos sectores de la sociedad que siempre los han perseguido por ser diferentes. En 1987, el cantante comentó: “Cada vez que te das vuelta para mirar, hay alguien tratando de joderte, como los policías que aporrean tu puerta cuando vos no hiciste nada. Es como que te meten en el túnel de un tren y te lanzan por él sin que vos puedas hacer nada para escaparte. Tus padres, tus maestros, los predicadores, todos ellos quieren obligarte a hacer algo que vos no querés… La última línea que pusimos Slash y yo en el tema es una especie de broma, porque estábamos hablando acerca de cómo uno se ve a veces involucrado en una pelea con alguien con quien está compartiendo algunos tragos de más y ese alguien es el que te invitó a beber y empezó a decirte qué tenés que hacer esto o esto otro… Dicen que soy un tipo demasiado quisquilloso para estas cosas…”
El quinto corte de la placa se titula “Mr. Brownstone”, canción que trata de la adicción a las drogas, y el cambio radical que experimenta la vida de una persona que consume. Plasmaron en este tema su propia experiencia con las drogas. Se sabe que durante alguna época los miembros del grupo consumieron distintas sustancias como cocaína, heroína, entre otras.
“Paradise City” es el título de la sexta canción del disco, y ha sido desde siempre la canción elegida para cerrar los shows de Guns N´ Roses, ya que este tema es otro de los grandes emblemas de la banda.



El séptimo corte es “My Michelle”, una canción que comienza con unos apacibles tonos y que enseguida, de golpe, se transforma en una dura melodía para acompañar la dura letra que nos cuenta la historia de Michaelle Young, una amiga de los primeros tiempos de la banda. W. Axl Rose manifestó al respecto de la canción: “Conocí a una chica Michelle que se hizo muy amiga de la banda. Salí con ella por algún tiempo. El tema se basa en una historia verídica. Slash y los demás pensaron que el tema era muy controvertido como para ponerlo como canción y que Michelle se iba a sentir ofendida. Escribí esta tierna canción pensando en ella. La mina llevaba una vida tan loca con las drogas, no sé qué estará haciendo ahora. Uno nunca sabe si va a estar vivo mañana. Cada vez que la veo me siento tan feliz por ella. Le hice leer la canción y se sintió tan contenta, ya que nunca nadie había hecho un retrato tan real sobre ella”.
“Think About You” es la octava canción del álbum. El tema fue compuesto íntegramente por el dúo Rose-Stradlin. Aunque al escuchar la letra a todos nos suene a una canción de amor, y nos despierte inquietudes acerca de a quién se la han escrito, la canción está dedicada a la heroína. La heroína es una droga semisintética derivada de la morfina, que a veces se fuma pero por lo general se inyecta por vía endovenosa. Produce adicción con facilidad debido a la euforia que experimenta el sujeto. Es una de las drogas de máxima destrucción de los órganos del individuo a corto plazo.
El noveno tema del disco es el dulce “Sweet Child O´Mine”, canción compuesta por Rose para su entonces mujer Erin Everly. Según siempre ha asegurado el vocalista, esta es la única canción de amor totalmente positiva que ha escrito en su vida. Stradlin y Slash compusieron la música para lo que sería uno de los cortes más representativos de la banda. Axl Rose contó cómo surgió aquella canción: “Había escrito ese poema y lo dejé abandonado en un estante. Entonces Slash e Izzy consiguieron juntos la melodía. Cuando lo escuché hizo estallar mi cabeza. Es la primera canción de amor positiva que he escrito alguna vez, aunque creo que nunca tuve algo positivo que escribir al respecto”.



“You´re Crazy” es el décimo tema del disco, una punzante letra hacia una mujer que no esta buscando amor, sólo quiere satisfacción. Esta canción, que en el álbum aparece en una versión hard rock, fue compuesta originalmente al estilo de balada, y fue incluida con una versión acústica en el disco “GN´R Lies”. El tema, que originalmente había sido titulado “Fucking Crazy”, según Rose cuenta la historia de una chica que él había conocido, y que estaba totalmente paranoica, debido a los excesos que llevaba en su vida.
El track número once es “Anything Goes”, una canción compuesta por Rose y Chris Weber. Chris Weber fue baterista en una de las primeras bandas de Rose, llamada Hollywood Rose, que tocaban a principios de los 80. De aquella época data esta canción, que originalmente fue titulada “My Way, You Way”. Una melodía electrizante, con una letra que habla de drogas, sexo, alcohol, porque… vale todo.
“Rocket Queen” es el décimo segundo tema del álbum. Una bellísima canción con uno de los puentes musicales que mejor ha sabido hacer la banda. La letra, compuesta por W. Axl Rose, trata, según sus propias palabras: “Compuse Rocket Queen para una chica con ese nombre. La última parte del tema es un mensaje para esa chica o para cualquiera que pueda sacar algo de eso. En ese tema hay algo más que traté de representar para otra gente, un acto sexual grabado, fue algo real y espontáneo, algo que quise poner en el disco, un tema sexual y una noche salvaje en el estudio”.
“Appetite For Destruction” además de encontrar su estilo en las letras de las canciones, y en la especial voz de Axl Rose, ha cimentado su éxito notable en la excelente instrumentación y sonido alcanzados durante la grabación. El sonido de la guitarra de Slash se convirtió en un estilo propio a partir de aqui. Que fue tratado de imitar por las generaciones posteriores de guitarristas pero que nadie pudo lograr. Casualidad o causalidad? el resultado fue contundente y determinante para el disco.


El oculto secreto de Slash y su amplificador.


Slash (se sabe) es un fanático de las Gibson Les Paul, se desconoce el total que posee exactamente en su colección actual, pero algunas fuentes apuntan a las 250.
Cuando hablamos de las Gibson Les Paul que datan de los años 80 hasta la actualidad, entramos en un terreno muy complicado dadas las técnicas poco decorosas que marcaron la fabricación durante este periodo, entre otras, los tristemente célebres agujeros para aligerar peso que presentan la mayoría de ellas, el uso de maderas de peor calidad, los secados rápidos, las espigas de los mástiles acortadas y electrónicas incorrectas con pastillas inadecuadas y potenciometros de 300k.

La mítica Les Paul que usó Slash en el “Appetite for destruction” no es una Gibson, sino una réplica de una Gibson Les Paul del 59, santo grial de las Les Paul, hecha por Chris Derrig, ex-luthier de Gibson que hizo 12 réplicas de lujo y que falleció en 1986. Una de estas réplicas fue comprada por Alan Niven para Slash, manager de los Guns aquel mismo año, durante las sesiones de grabación de “Appetite for destruction”.

Según declaró posteriormente el mismo Slash, las grabaciones de “Appetite” se le estaban haciendo muy cuesta arriba ya que no conseguía el sonido que andaba buscando y por otro lado había empezado a desesperarse un poco porque se estaban saliendo del presupuesto de grabación, así que había que tomar algún tipo de medida al respecto. Cuando cayó esta Les Paul en sus manos, logró el sonido que necesitaba y las grabaciones terminaron como la seda.

La guitarra construida por Chris Derrig es una réplica fiel a las especificaciones de la Les Paul de 1959. Lleva pastillas Seymour Duncan Alnico 2 Pro, color Zebra y sin cubierta, tanto en el mástil como en el puente. El guardapúas fue retirado por Slash, practica habitual en todas las Les Paul de su colección ya que al parecer no le gustan.

 

El famoso S.I.R. Stock #39


El ampli principal de Slash es un Marshall JCM800 pero, durante muchos años, el que usó en las sesiones de “Appetite for destruction” ha sido todo un misterio en sí, sobre él se han escrito infinidad de versiones.

Este ampli se conoce como “S.I.R. Stock #39” y se trata de un Marshall Super Tremolo de 100W (Modelo 1959T), cableado a mano y originalmente sin control master de volumen. Se le conoce como “S.I.R. Stock #39” porque era parte del material que alquilaba una empresa de Los Angeles llamada “Studio Instrument Rentals”, S.I.R.

El ampli 39 de la SIR había sido modificado por uno de sus técnicos, Tim Caswell, de forma que lo había convertido en una pieza única. Le había añadido una etapa de pre-amp adicional y un control master de volumen. Como resultado de tal modificación, el sonido quedaba con una distorsión muy atractiva para el rock de la época.

El ampli 39 de la SIR se convirtió en oscuro objeto de deseo, como si fuera un arca de la alianza del rock. En 1985 ya lo había usado George Lynch de Dokken para la gira del “Under Lock And Key” y completamente embrujado por su sonido intentó comprárselo a SIR por 2000$. Como SIR no quiso vendérselo, Lynch empezó una busqueda policiaca del técnico que había modificado aquel ampli para que modificase los suyos. El técnico había dejado la compañía casi al mismo tiempo y la empresa se negaba a facilitar su nombre para que no les estropease el negocio del ampli 39 ya que era su pieza más demandada.

Este mismo ampli fue alquilado por los Guns’n'Roses para las sesiones de grabación del Appetite. Cuando terminaron las sesiones de grabación del Appetite, Slash también quedó embrujado por el ampli 39 de SIR y se negó a devolverlo. Dijo que lo habían robado y se lo quedo hasta 1987, año en que le pillaron tras que un miembro de su backstage le llevase ese mismo ampli a unos ensayos precisamente en las instalaciones de la SIR. Un técnico de la empresa lo reconoció y lo recuperó.

Curiosamente en la actualidad el ampli 39 de la SIR ha vuelto a desaparecer y nadie sabe donde está. Seguramente fuese vendido definitivamente a algún comprador anónimo tras su recuperación.

¿O fue el 36? Otra versión de esta misma historia es que en el momento que los Guns solicitaron el ampli 39 a la SIR, al ser el más demandado, no se encontraba disponible y les enviaron el 36 pero en el contrato de alquiler seguiría figurando que les habían enviado el 39. El 36 era un ampli similar al 39, un Marshall Super Lead (Model 1959), éste sin circuito de trémolo, que habría sido alterado con las mismas modificaciones de Tim Caswell hechas por otro técnico; Glenn Buckley. Slash quedaría embrujado por el sonido del 36 de SIR y no lo devolvería hasta que fuese descubierto un año después.

Las cifras

“Appetite For Destruction” fue el medio que le permitió a Guns N´ Roses ampliar su público, y trabajar como teloneros en giras de agrupaciones tales como The Cult, Alice Cooper, Iron Maiden, Mötley Crue, Aerosmith y Rolling Stone. Por eso, podemos afirmar que sin lugar a dudas, este disco, que fue editado a fines de la década de los 80s, y que seguiría presente durante los 90s, fue el eslabón que les consiguió a Guns N’ Roses un lugar eterno en la historia del rock and roll.
Cuando “Appetite For Destruction” salió a la venta con la portada del dibujo de Robert Williams, fueron pocas las copias que se llegaron a vender con aquella ilustración. A partir del escándalo, 30.000 copias aún no vendidas fueron recogidas y relanzadas con el famoso dibujo de la cruz de Guns N´ Roses. A partir de allí, la placa vendió en sus primeros períodos más de 8 millones de copias, hecho que le significó a la banda 8 discos de platino y gran cantidad de premios a nivel mundial, trasformándolos en el grupo de rock de mayor éxito por aquellos años.
Además, para dar apoyo a las ventas, el primer corte del disco “Welcome To the Jungle” sonó en una pequeña escena de la película “The Dead Pool” de Clint Eastwood, en donde también aparecen los miembros de la banda, y se decidió lanzar un video clip de este tema.
Si bien la mayor cadena televisiva de música a nivel mundial, la MTV, se negaba a transmitir dicho clip, porque consideraba que contenía imágenes de violencia explícita, y estimaba que la banda era un mal ejemplo para la sociedad norteamericana, no pasó mucho tiempo hasta que MTV aceptara el éxito arrollador de Guns N´ Roses. Pasó que David Geffen presionó a los directivos del canal de tal manera que estos decidieron pasarlo sólo a la madrugada, pero la insistencia del público fue tal que el video comenzó a rotar en forma constante.
Por su parte, el corte “Sweet Child o´Mine”, llegó al puesto número uno de todos los rankings americanos, y se hizo necesario publicar un video clip de aquella canción ya que rápidamente se convirtió en un hit. A partir de aquí, la cadena televisiva MTV comenzó a pasar constantemente ambos clips de la banda, mencionando a Guns N´ Roses como el resurgir del rock. Poco después, el video clip de “Sweet Child O´ Mine” alcanzó el premio al mejor video de Heavy Metal de los MTV Music Awards de 1988. Fue tal el éxito, que enseguida la canción debió ser reeditada en una versión especial para su difusión en las radios.
De esta manera, a pesar de que en los primeros momentos de su edición el disco parecía estancado en los últimos puestos de los 100 mejores de Billboard, gracias al éxito de los cortes de la placa, el 23 de julio de 1988, el disco llegó al primer puesto de dicho ranking.
Los años pasaron, y el disco se convirtió en una leyenda, que no podía faltar en la discoteca de cualquier roquero convencional. Así fue que para el 16 de marzo de 1999 llegó a las 15 millones de copias vendidas, sólo en Estados Unidos. Esta cifra sobrepasa a grandes álbumes históricos, como la discografía completa de U2 o de Rolling Stones. Además ha llegado a vender cinco millones más que la placa “Nevermind” de Nirvana, y lo que es aún más sorprendente, ha sobrepasado las ventas de “Sgt. Pepper” de The Beatles.
Asimismo, para finales del 2004 aún se siguieron registrando ventas de entre 5 a 6 mil copias del disco por semana, es decir, una suma de 200 mil al año, lo que ha consagrado a “Appetite For Destruction” como el disco más vendido en toda la historia del sello Geffen.
A estas alturas, no es en vano afirmar que este long play ha sido, sin lugar a dudas, uno de los mejores álbumes de la historia del rock and roll

FICHA TÉCNICA:
Lista de Temas: 1. Welcome To The Jungle - 2. It´s So Easy - 3. Nightrain - 4. Out To Get Me - 5. Mr. Brownstone - 6. Paradise City - 7. My Michelle - 8. Think About You - 9. Sweet Child O´Mine - 10. You´re Crazy - 11. Anything Goes - 12. Rocket Queen.
* Año de Edición: 1987 * Formato: LP * Sello: Geffen Records
* Producción: Mike Clink * Mezcla: Steve Thompson y Michael Barbiero, en Media Sound , NYC
* Grabado en los Estudios: Rumbo Studios, Canoga Park, Take One Studio, Burbank, Can Am Studio, Tarzana, de California.
* Fotografías: Robert John, Marc Canter, Jack Lue, Leonard McCardie y Greg Freeman.
* Pintura de Robert Williams * Diseño de Cruz: Bill White Jr. * Dirección de Arte: Michael Hodgson *
Managed: Alan Niven
Formación de la Banda * Voz: W. Axl Rose * Guitarra Líder: Slash * Guitar Ritm: Izzy Stradlin * Bajo: Duff McKagan * Batería: Steven Adler * Colaboradores West Arkeen, Chris Weber.
Fuentes: Mundo Gunner, Jose.gs, Rolling Stone USA, Billboard.

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